SOMOS EL CREADOR Y LO QUE NOS RODEA ES NUESTRA CREACIÓN. SOMOS LO CREADO
Por Anaiz Quevedo y Walter Torres Caracas, 2017.
En el fenómeno cuántico la base del estudio son las partes más pequeñas de la materia porque cosas interesantes ocurren en ese mundo minúsculo desde nuestra mirada.
En la perspectiva sistémica un ser pertenece a una ramificación de un colectivo que su vez está interrelacionado a una cadena de eventos y otros grupos.
Lo que finalmente nos hace concluir tres cosas:
1) somos un grano de arena en un desierto inmenso o una gota en el océano que está interconectado a otros ecosistemas que existen con el nuestro o en paralelo.
2) El hecho de que no veamos más allá del desierto o del océano no significa que no exista algo más allá del horizonte.
3) Podemos pensar que nuestra presencia no significa mucho, pero desde la perspectiva cuántica sabemos que en lo más pequeño. ocurren cosas…
Existe una urdimbre, un telar que teje e interconecta puntos equidistantes. Cada movimiento es un milagro, que pertenece a un orden superior.
Podemos mirar alrededor y maravillarnos con la grandeza de la interconexión. Las plantas son un milagro en sus flores y frutos. Los ríos, un mineral, una montaña, un ser vivo. La creación sigue su curso mientras solo observamos. ¿Es un movimiento grande no?
Contamos que la vida es un movimiento enorme ocurriendo aquí y ahora, en esta dimensión y en muchas otras, y en otros universos que como un granito que somos en el desierto quizás no alcancemos a ver pero que por ello no significa que no existan.
La Fuerza Ancestral en este plano te acompaña y la Fuerza Divina es tu esencia Real
Asimismo, sucede con cada ancestro que puso su energía, su aprendizaje, su carga genética, su sangre, sus memorias, su historia. No los vemos. Aun así, una parte de ellos están en nosotros, en los otros, y a la vez en ese horizonte que se pierde de vista, o en esa dimensión que no vemos o en ese universo distinto.
Asentir esta multiplicidad de la que te hemos estado hablando desde el inicio de esta formación: eres la suma de muchos sistemas, el otro también, y tú junto al otro pertenecen a este telar humano, cósmico de la magnitud con que seas capaz de verlo. Allí radica la humildad para asentir los cambios sin caer en el conformismo porque el conformismo es falta de impulso vital y no debemos confundirnos.
El impulso vital nos conectará con la necesidad de darle a la vida lo que hemos tomado de nuestros padres como vehículos de la divinidad: también vida. Quien no ha tomado la fuerza de sus padres como linaje divino, vive en lucha para generar los cambios a través de su propósito. Y el impulso vital gestionado en armonía nos hace comprender que el grano de arena gana más si fluye con los vientos que luchando contra ellos porque éstos son movidos al servicio de los cambios.
Cada quien tiene su ritmo y su tiempo.
Otra cosa importante es que el éxito es el propósito mismo y no lo que la sociedad piense de ti. Cuando te concentras en el propósito en este plano, esto trae sus impactos. Llegas a las personas porque generas resonancia, sincronía en ese telar del que todos formamos parte.
Los seres humanos llevan impreso su propósito desde la concepción y hay quienes consideran que desde mucho antes.
Cuando nos habitamos en este cuerpo y en este plano desde la separación, paso a paso dejamos de ver la conexión, sintonía, sincronía que sigue existiendo pero que nos empeñamos en negar. En nuestra negación dejamos de comprender la reacción de la tierra, vemos ataques permanentes en lo que nos rodea y en las historias de los otros.
SOMOS EL CREADOR. Y LO QUE NOS RODEA ES NUESTRA CREACIÓN
Encarnamos personajes aquí para aprender. No significa que seamos estos personajes como tampoco somos solo el cuerpo que usamos. Saber esto nos deja claro que el drama es una herramienta que inventamos para justificar nuestra desconexión. Entendamos por drama, el sufrimiento que decidimos vivir y que es distinto al dolor que experimentamos como emoción y reacción ante ciertos acontecimientos.
En este sentido la base de esta propuesta son los avances de la física y la mecánica cuántica ciencia que estudia el mundo subatómico, un mundo desafiante con sus reglas llenas de misterio e incertidumbre.
Al respecto deseamos compartir los principales postulados y conceptos
Función de Onda y Probabilidad: La mecánica cuántica no predice resultados exactos, sino probabilidades. El estado físico se representa mediante un vector en un espacio de Hilbert, y el cuadrado de su amplitud determina la probabilidad de un resultado al medir.
Medición y Colapso: La observación u operación de medida obliga al sistema a pasar de la superposición a uno de los autoestados posibles del operador medido.
Superposición: Una partícula cuántica puede estar en múltiples estados o ubicaciones simultáneamente hasta que es medida.
Entrelazamiento Cuántico: Las partículas entrelazadas comparten una única función de onda, vinculando sus propiedades instantáneamente, sin importar la distancia.
Efecto Túnel (Tunneling): Partículas cuánticas tienen una probabilidad finita de atravesar barreras de potencial energéticamente superiores, algo imposible en física clásica.
Multiversos (Interpretación de Muchos Mundos): El entrelazamiento con el entorno (decoherencia) provoca la ramificación constante del universo en múltiples realidades paralelas tras cada interacción/medición.
Aplicaciones e Implicaciones
El entrelazamiento es la base para el teletransporte cuántico y la computación, permitiendo que los qubits superen limitaciones clásicas. Estos fenómenos desafían la intuición clásica, demostrando correlaciones no locales y permitiendo tecnologías como la detección de intrusos en comunicaciones cuánticas.
Implicaciones y Aplicaciones
Computación Cuántica: Los cúbits utilizan la superposición para procesar información exponencialmente más rápido que las computadoras clásicas.
Criptografía y Redes: El entrelazamiento permite la creación de sistemas de comunicación inquebrantables, ya que cualquier intento de espionaje colapsa el estado entrelazado.
Relojes Atómicos: Utilizan la superposición para lograr una precisión extrema en la medición del tiempo.
Si todo esto sucede en las partes más pequeñas de la materia la pregunta que nos ocupa es si el cuerpo humano es capaz de transitar procesos cuánticos y si el cerebro es capaz de conectar de forma natural con un campo superior e intangible
¿y si somos capaces realmente de crear nuestro destino desde la fuerza creadora y aún estamos descubriendo cómo hacerlo?
Entrelazamos con nuestros padres porque no tenemos consciencia de que estamos imitamos patrones, pero en realidad podemos entrelazar con un campo superior que es neutro, sin juicios.
La base de nuestras investigaciones y experiencias se basan en:
Los Tres Niveles de Consciencia Cuántica
Base fundamental de la Escuela Integrando La Vida
I Nivel: El Personaje
Es la «capa» con la que coexistimos y nos percibimos como parte de un sistema familiar o social.
El Origen: Aquí se alojan las heridas primarias y los desequilibrios psíquicos y físicos.
Es muy importante trabajar la biología y coherencia: La sanación del personaje incluye la microbiota, el sueño reparador y el ejercicio, pues el agotamiento físico bloquea el potencial cerebral.
La ingesta de alimentos que dañan la microbiota, afectan la coherencia cerebral y cardíaca, manteniendo al individuo agotado, en fatiga, dormido. Asimismo, el no gestionar un sueño reparador junto con ejercicios físicos adecuados y actividades recreativas que alimentan el alma.
II Nivel: La Percepción de la Energía
La transición donde comprendemos que lo tangible es, en esencia, energía.
El cuerpo es un modelo del «cuerpo universal». Formamos parte indisoluble de una matriz energética donde nada es azar. En este sentido este proceso resulta en un empoderamiento energético: El individuo deja de ser un observador pasivo para hacerse responsable de su destino, trascendiendo las leyes de la física clásica.
III Nivel: El Vacío Creador
El gran propósito del camino como materia. Nuestro cuerpo es un milagro pues goza de la capacidad del cerebro para reorganizarse y crear distintas realidades. A eso la ciencia le llama Neuroplasticidad.
Basándonos en Hameroff y Penrose (2013), entendemos que la conciencia surge de procesos cuánticos en los microtúbulos, conectándonos con la geometría fundamental del espacio-tiempo.
A través de la meditación y el silencio, aquietamos el subconsciente para conectar con la Matriz Creadora y esto es sustancial.
Producto de varios años de estudios y experimentación planteamos este modelo denominado los 3 niveles de consciencia. Este modelo sirvió de base para no solo plantear diplomados relacionados sino para proponer una nueva manera de abordar las técnicas de exploración y tratamiento de bloqueos derivados de lealtades transgeneracionales.
Este modelo postula que un individuo accede progresivamente a nuevos estados de consciencia luego de sanar las heridas grabadas en sus memorias celulares o en sus percepciones sobre su pasado. Dichas percepciones y heridas limitan su noción de la realidad en su elección de tiempo y espacio lo que le impide hacer uso de su potencial para crear nuevas líneas de tiempo quedando atrapado en historias perceptuales que definen lo que elige atraer, ver y experimentar.
Cuando nos conectamos al campo y nos damos cuenta que tenemos vivencias que parecen milagros, como conectarnos a nuestros afectos que se encuentran distantes físicamente, cuando una madre siente a sus hijos, aunque no estén juntos, trascendiendo las leyes de la física clásica.
A partir de allí el individuo siente que algo despierta, que hay algo más allá de lo cotidiano. Una encrucijada en la que debe decidir seguir imitando los patrones transgeneracionales sometido a los contextos sociales, familiares, religiosos o culturales o seguir su intuición. En este nivel el individuo elige si seguir adentrándose o seguir dormido o atado al personaje y el determinismo de su contexto familiar, social o cultural.
Para aplicar los tres niveles de consciencia se estructura la representación sobre distintas etapas de un individuo para conocer en cual se auto percibe bloqueado y cuál sería su compromiso para entrelazar con nuevos caminos reencontrándose con el momento en el que su inconsciente proyectó la lealtad transgeneracional. La efectividad del enfoque se verifica en los cambios observables que experimenta el sujeto en su vida.
Por qué un facilitador para el avance cuántico no es un simple facilitador
Justamente porque sabe que cada paso que da tiene un impacto sobre muchos sistemas. Es cuidadoso cuando observa, procura sentir en todos sus cuerpos, observándose mientras observa porque desde allí ya hay cambios en él o ella y en lo que observa.
Desde su propósito se siente conectado al todo. Aquí hay una distinción importante.
Lo que sucede es que quien se conecta al propósito ve el impacto en su sistema y en los de otros. Está consciente de que todos son fractales de su realidad, tiene una visión más amplia y su capacidad de juicio disminuye porque soltamos apegos a ideologías, etiquetas, dejamos de señalar a otros. Nada es bueno ni malo. Cada uno asume el destino que construye.
Habitar este plano consciente de que somos multidimensionales y parte de muchos engranajes nos da la humildad para vivir los retos de estar encarnados y así poder apoyar a otros desde nuestra fuerza mirando la fuerza del otro.
Seas un docente, empresario, un contador, terapeuta, cantante, vendedor, diseñador, gerente en la empresa de un tercero, hacerte responsable de lo que eliges, de lo que atraes, de lo que decides observar, de la fuerza con la que vas a tú propósito te saca de vivir como quien dice de vivir en automático.
A quién va dirigido tu propósito
Sea cual sea, está al servicio de la vida. Si esto lo comprendes desde tu corazón ya habrás avanzado.
En este instante, en esta dimensión, en otra, en este universo o en otro, en este año o en otro hay un campesino que dentro de su alma está consciente de todo lo que he escrito aquí.
«Les habla a las semillas y mientras lo hace su corazón salta de alegría porque así lo hacía su madre y los padres de su madre y miles de rostros se iluminan porque sigue la tradición. No sabe de conceptos sistémicos y aun así está convencido de que este oficio es importante y bendecido. Cada semilla sembrada es una planta cultivada con Amor. No se ha cuestionado por qué eligió este rol. Sabe que lo hizo y lo asume tal cual un día así lo decidió. No recuerda haberlo decidido por la sonrisa de sus padres. Lo hizo porque sentía en cada fruto la alegría de la vida respondiéndole en la tierra.
Este campesino cuida la tierra, es consciente del uso del agua. Se contenta cuando ve germinar la semilla, ve brotar la vida y se siente el ser más bondadoso. Para él este acto es mejor que 50 nuevos seguidores en Instagram o una millonaria suma. Sus flores y frutos son los más hermosos de la aldea. Los frutos están al servicio de la vida y le responden a su cultivador con el mismo Amor.
La prosperidad fluye para él como energía natural, sus frutos se venden rápidamente, él desea que lleguen y beneficien a la mayor cantidad de personas posibles. Está consciente del intercambio necesario para seguir cumpliendo con su propósito, pero su objetivo realmente es alimentar.
Este campesino es respetuoso con su entorno. Mira a sus colegas a partes de sí mismo en otro espacio del telar. Él sabe que el telar estaría incompleto si sus colegas no siguen con la tradición en el otro extremo del campo. Porque él no puede en esta dimensión física abarcar todos los espacios. Si un día cambia algo de su rutina, llueve mucho o no llueve, busca la manera de seguir con su propósito porque su labor está al servicio de la vida. La fuerza ancestral y divina lo acompaña. Comprende que quizás no todos sus hijos sigan la tradición y aun así su corazón estará feliz. Si alguno decide estar o irse, mirar con gratitud o no, de cualquier manera, tarde o temprano sus propósitos beneficiarán a alguien en ese telar igual que él lo hace cuando siembra una semilla. Él sabe que en su propia familia hay diversidad y eso también es tradición.
Puede escuchar el viento que se avecina. El viento trae aire y partículas respiradas por gente antes que él, y lo seguirá haciendo para ser respirado por los que están por venir. Le gusta pensar que desde ese punto de su campo se unen los tiempos en uno. Que no existe ni pasado ni futuro, sólo presente y que a través del viento puede hablarles a todos los seres que en su mente existieron antes y existirán después. No sabe qué cambios traerá, porque al fin y al cabo las semillas también necesitan viajar, y él es solo un grano de arena en el desierto».
Con amor
Walter y Anaiz